LA IMPORTANCIA DE LAS LETRAS

jueves, 11 de marzo de 2010

JESÚS DE NAZARETH

por Oscar D. Cisneros Romero


“Ámense los unos a los otros como yo los he amado”

“Me llamáis Maestro y Señor, y decís bien, porque lo soy”





Hijo de María y José, ser humano ejemplar dotado de un gran conocimiento y mensajero de la verdad. Por ello pudo sacudir y despertar la dormida conciencia de su pueblo anegado en la carga exorbitante de la Ley mosaica y en la política imperialista de la época.
Mensaje
El Evangelio ( la buena nueva ) brinda conocimiento, reconoce que Dios es amor ( charitas), que con infinita misericordia perdona al pecador arrepentido; como padre amoroso que se acerca a los hombres como hijos suyos. Semejante relación entre Dios y el hombre trae consigo una revaloración de éste último.

El alma humana puede dignificarse hasta el grado divino. “Acoged la divinidad en vosotros” dice el Evangelio. Más que un cuerpo material, el ser humano es espíritu y este último es el que debe mejorarse con conocimiento y amor para lograr su trascendencia y evitar así las consecuencias negativas de la ignorancia y malas decisiones.

Además, al proclamar que todos los hombres como hijos de Dios tienen el mismo destino, y que todos son iguales ante Él, sustenta por vez primera las ideas de fraternidad e igualdad sociales. Para los más elevados fines de la existencia y respecto a la conducta moral y la salvación eterna, desaparecen las diferencias sociales de rico y pobre, de hombre y mujer, de joven y viejo. Con ello se destaca como nunca el valor ético de la intimidad humana.

“ De qué aprovecharía al hombre conquistar al mundo entero, si perdiese el alma.”.

 A las ideas de igualdad y fraternidad humana se asocia otro carácter no menos importante: se ve en la educación una obra de misericordia (Enseñar al que no sabe”, “gratis lo recibisteis, dadlo gratis”. “ha de recordar a los hombres las exigencias de Mi misericordia, porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil”).

El ideal educativo del cristianismo es un renacer a un mundo nuevo del espíritu. Mas este reino de Dios que comienza ya a instaurarse con la prédica de Jesús no consiste en el poder público, ni en la gloria humana, sino en una comunidad de almas que actúan vinculadas por la caridad, conocimiento, esperanza y fe. Caridad como virtud humana que refleja el amor al prójimo como a nosotros mismos.

Pedagogía
Los recursos pedagógicos que emplea para ayudar al hombre a su mismo perfeccionamiento conducen al educando con grata y honda alegría a la verdad esencial que Él se propone enseñar.
Sus enseñanzas se adaptan siempre al auditorio.
Pronuncia sus palabras de modo que el oyente las comprenda y en las ocasiones más oportunas.
Recurre con frecuencia a la imagen y a la parábola, para hacer más plásticas sus ideas.
Al dirigirse, en su mayoría, a personas ignorantes y soberbias, hace sus enseñanzas claras e intuitivas.
Forja figuras literarias y busca ejemplos de la vida cotidiana para esclarecer su pensamiento.
Es una pedagogía gradual, no cae en precipitaciones que puedan malograr el buen éxito del aprendizaje; arroja la simiente y espera que germine y fructifique:
“Tengo muchas cosas aún que deciros, pero, por ahora, no estáis en aptitud de comprenderlas.”

Jesús exalta la dignidad de los niños, recuerda con insistencia el respeto que merecen y lanza los más terribles anatemas a cuantos por sus actos y palabras les pervierten.
Por otra parte atrae a los niños y mira con honda satisfacción a los jóvenes que se le acercan en busca de una orientación para la vida.
Posee en alto grado el arte de interrogar, de exponer, de excitar el interés de los discípulos.
Sus coloquios discurren siempre en un ambiente de incomparable simpatía.
Es digno, es severo, paciente, a tenor de las circunstancias y los interlocutores.
Su doctrina tiene un dejo de autoridad (Yo soy el camino, la verdad, la vida… Todo poder me ha sido dado”) aunque ejerce ésta de modo suave.

“ Responde con bondad a sus contradictores de buena fe; con energía, a los que tratan de confundirle”.


Bibliografía
Larroyo, F. (1981). Historia General de la Pedagogía. México: Porrúa. pp. 224-227

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tus comentarios son muy importantes para nosotros, la retroalimentación facilita y mejora el aprendizaje. Gracias.

LA EDUCACIÓN CENTRADA EN EL RESPETO AL NIÑO

LA EDUCACIÓN CENTRADA EN EL RESPETO AL NIÑO
El juego su principal tarea